Beneficios de vacunarse contra el COVID-19

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Beneficios de vacunarse

Entendemos que puede haber personas a quienes les preocupe vacunarse una vez que haya una vacuna contra el COVID-19 disponible en los Estados Unidos. Si bien estas vacunas se están desarrollando lo más rápido posible, siguen estando vigentes los procesos y procedimientos que garantizan la seguridad de cualquier vacuna que reciba autorización o aprobación de uso. La seguridad es la principal prioridad, y hay muchos motivos para vacunarse.

El siguiente es un resumen de los beneficios de la vacuna contra el COVID-19 con base en la información disponible en la actualidad.

La vacunación contra el COVID-19 ayudará a evitar que contraiga la enfermedad

  • Las vacunas contra el COVID-19 están siendo sometidas a evaluaciones exhaustivas en ensayos clínicos y serán aprobadas o autorizadas solo si reducen de manera sustancial la probabilidad de contraer el COVID-19.
  • Con base en lo que sabemos acerca de las vacunas para otras enfermedades, los expertos creen que vacunarse contra el COVID-19 podría evitar que se enferme gravemente incluso si se contagia COVID-19.
  • Vacunarse también puede proteger a las personas a su alrededor, en especial aquellas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.
  • Los expertos siguen llevando adelante estudios para evaluar el efecto de la vacuna contra el COVID-19 sobre la gravedad de la enfermedad en los casos de COVID-19, así como su capacidad de evitar que las personas propaguen el virus que causa el COVID-19.

La vacunación contra el COVID-19 será una forma más segura de ayudar a generar protección

  • El COVID-19 puede provocar complicaciones graves que ponen en riesgo la vida, y no hay forma de saber de qué manera podría afectarlo el COVID-19. Además, si se enferma podría contagiar la enfermedad a amigos, familiares y a otras personas de su entorno.
  • Los ensayos clínicos de las vacunas contra el COVID-19 primero deben demostrar que son seguras y efectivas para que se pueda autorizar o aprobar su uso. Los beneficios conocidos y posibles de una vacuna contra el COVID-19 deben superar los riesgos conocidos y posibles de la vacuna para que se utilice en virtud de lo que se conoce como Autorización para Uso de Emergencia (EUA, por sus siglas en inglés). Vea un video que explica qué es la EUA.
  • Contagiarse COVID-19 podría generar algo de protección natural, conocida como inmunidad. Pero los expertos no saben cuánto tiempo dura esta protección, y el riesgo de enfermarse gravemente y morir a causa del COVID-19 es mucho más alto que cualquier beneficio que pueda aportar la inmunidad natural. Las vacunas contra el COVID-19 ayudarán a protegerlo al crear una respuesta de generación de anticuerpos sin que deba sufrir la enfermedad.
  • Tanto la inmunidad natural como la producida por una vacuna son aspectos importantes del COVID-19 que los expertos están buscando conocer en mayor profundidad, y los CDC mantendrán al público informado en la medida que haya más evidencia disponible.

Vacunarse contra el COVID-19 será una herramienta importante para ayudar a frenar la pandemia

  • Usar mascarillas y respetar el distanciamiento social son prácticas que ayudan a reducir la probabilidad de exposición al virus o de propagarlo a otras personas, pero estas medidas no son suficientes. Las vacunas actuarán sobre su sistema inmunitario para que esté en condiciones de combatir el virus si se ve expuesto al mismo.
  • Vacunarse y seguir las recomendaciones de los CDC para protegerse y proteger a otras personas ofrecerán la mejor protección contra el COVID-19.
  • Detener una pandemia exige usar todas las herramientas a nuestra disposición. En la medida que los expertos aprendan más acerca de cómo una vacuna contra el COVID-19 podría ayudar a reducir la propagación de la enfermedad en las comunidades, los CDC seguirán actualizando las recomendaciones con la última evidencia científica disponible para proteger a las comunidades.

Planificación para la vacuna

En la actualidad hay dos vacunas autorizadas y recomendadas para la prevención del COVID-19 en los Estados Unidos. Para ayudar a orientar las decisiones acerca de cómo distribuir los primeros suministros limitados de la vacuna contra el COVID-19, los CDC y el Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación han publicado recomendaciones sobre cómo priorizar los grupos que deben vacunarse. Con el tiempo habrá más suministros. El objetivo es que todos puedan acceder fácilmente a la vacuna contra el COVID-19 en cuanto haya grandes cantidades disponibles. No obstante, es posible que la vacuna contra el COVID-19 no esté disponible para los niños pequeños hasta que no haya más estudios finalizados.

El gobierno federal supervisa un sistema centralizado de pedido, distribución y seguimiento de las vacunas contra el COVID-19. Todos los pedidos de las vacunas se realizarán a través de los CDC. Los proveedores de vacunas recibirán las vacunas mediante el distribuidor centralizado de los CDC o directamente a través del fabricante de la vacuna.

Hay dos vacunas autorizadas y recomendadas para prevenir el COVID-19 en los Estados Unidos, y hay otras vacunas candidatas contra el COVID-19 en desarrollo. Los ensayos clínicos se están realizando en paralelo con la producción a gran escala. Ahora que las primeras dosis ya están disponibles, planificar y prepararse para tener un programa de vacunación contra el COVID-19 es muy importante.

Los esfuerzos de planificación se han centrado en cada paso y detalle del proceso, que incluye:

Establecer y poner a prueba planes de logística con fabricantes y socios comerciales que forman parte del sistema centralizado de entrega de la vacuna contra el COVID-19 de los CDC

Coordinar la primera distribución de vacunas y suministros necesarios desde ubicaciones centralizadas

Ordenar procesos de solicitud para dosis adicionales de vacunas una vez que haya sido enviado el primer suministro

Recibir, almacenar y manipular las vacunas de manera adecuada manteniendo las temperaturas específicas

Decidir quiénes deberían vacunarse primero, de acuerdo con las recomendaciones nacionales, en caso de que no haya una cantidad suficiente de dosis de vacunas para todos

Suministrar las vacunas de manera segura durante una pandemia en curso

Notificar sobre los inventarios, la administración y la seguridad de la vacuna a través de varios sistemas de datos nuevos y mejorados

Ampliar la vigilancia de seguridad a través de la implementación de nuevos sistemas y fuentes de información adicionales y mejorar los sistemas de monitoreo de seguridad existentes

Crear planes para evaluar la efectividad de la vacuna, es decir qué tan efectivas son las vacunas contra el COVID-19 bajo condiciones de la vida real

Asegurarse de brindar una comunicación oportuna, creíble y clara para el público y las partes interesadas respecto de todos los aspectos del programa de vacunación

Esta situación sigue cambiando, y la planificación irá avanzando en la medida que haya más información disponible acerca de la autorización o aprobación de alguna vacuna nueva. Conseguir una vacuna contra el COVID-19 que sea segura y efectiva es parte fundamental de la estrategia de los EE. UU. para reducir los casos de COVID-19, y las hospitalizaciones y muertes relacionadas con el COVID-19, y lograr que la sociedad vuelva a funcionar como lo hacía antes de la pandemia del COVID-19. El objetivo del gobierno de los EE. UU es tener suficientes dosis de la vacuna contra el COVID-19 para poder vacunar a todas las personas de los Estados Unidos que deseen hacerlo.

En la actualidad hay dos vacunas autorizadas y recomendadas para la prevención del COVID-19 en los Estados Unidos. Para ayudar a orientar las decisiones acerca de cómo distribuir los primeros suministros limitados de la vacuna contra el COVID-19, los CDC y el Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación han publicado recomendaciones sobre cómo priorizar los grupos que deben vacunarse. Es comprensible cuánto puede preocupar esto a las personas, especialmente a quienes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de este virus y a sus seres queridos.

El objetivo es que todos puedan acceder fácilmente a la vacuna contra el COVID-19 en cuanto haya grandes cantidades disponibles. Por tal motivo, anticipándose a la respuesta, el gobierno federal comenzó a invertir en ciertos fabricantes de vacunas para ayudarlos a aumentar su capacidad para fabricar y distribuir rápidamente una cantidad grande de vacunas contra el COVID-19. Esto permitirá que los Estados Unidos pueda comenzar con la mayor cantidad de vacunas posible e ir aumentando continuamente el suministro en las semanas y los meses subsiguientes. El objetivo es que todos puedan acceder fácilmente a la vacuna contra el COVID-19 en cuanto haya grandes cantidades disponibles. Miles de proveedores de vacunas estarán disponibles, incluidos los consultorios médicos, farmacias minoristas, hospitales y centros de salud habilitados por el gobierno federal.

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Desarrollo de vacunas

El síndrome respiratorio agudo grave y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (SARS y MERS, por sus siglas en inglés respectivamente) son dos enfermedades causadas por coronavirus que están estrechamente relacionados con el virus que causa el COVID-19. Los investigadores comenzaron a desarrollar las vacunas contra estas enfermedades tras haber sido descubiertas en el 2003 y el 2012, respectivamente. Ninguna de las vacunas contra el SARS que se hayan fabricado pasaron las primeras etapas de desarrollo y prueba, en gran medida debido a la falta de interés porque el virus desapareció. Una vacuna contra el MERS (MVA-MERS-S) pasó un ensayo clínico de fase 1 en el 2019. Se ha recurrido a las lecciones aprendidas a través de investigaciones sobre vacunas anteriores para informar estrategias para el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19.

Cuando se identifica una nueva cepa de la influenza, como la H1N1 en el 2009, los fabricantes de la vacuna pueden utilizar los mismos procesos que fueron usados para crear la vacuna anual contra la influenza estacional, lo que permite ahorrar un tiempo valioso. A diferencia de la influenza, los coronavirus aún no tienen vacunas aprobadas ni procesos realizados sobre los cuales basarse. Además, el coronavirus que causa el COVID-19 es un virus nuevo, de modo que deben crearse vacunas completamente nuevas y someterlas a prueba para garantizar que son eficaces y seguras. Hay muchos pasos en el proceso de aprobación y prueba de una vacuna. Varias agencias y grupos en los Estados Unidos están trabajando en forma conjunta para garantizar que esté disponible cuanto antes una vacuna que sea segura y eficaz contra el COVID-19.

En este momento hay dos vacunas autorizadas y recomendadas para la prevención del COVID-19:

Además hay varias vacunas contra el COVID-19 en proceso de desarrollo. Hay ensayos clínicos a gran escala (de fase 3) en curso o previstos para otras dos vacunas contra el COVID-19 en los Estados Unidos.

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